Orgullo en el Aprendizaje Comunitario

 

Antes de haber participado en una capacitación, Recner Curitima y Kelly Maniwari Tapujima, una pareja de esposos que viven en la comunidad de Puerto Prado, habían oído hablar de Minga Perú. El nombre había sido mencionado por personas de otras comunidades y eran oyentes del programa de radio de Minga, Bienvenida Salud, que llega a más de 120,000 oyentes en cientos de comunidades en el remoto paisaje de la Amazonía peruana.  Tanto Kelly como Recner recuerdan el tiempo antes de que la comunidad comenzó a trabajar con Minga.

 

“Fue muy diferente, las personas no hablaban mucho entre sí y las familias se solían comunicar muy poco.  Creíamos que todo debería ser privado y no veíamos el valor de abrirnos y compartir para que otros puedan aprender de nuestras experiencias.”

 

Kelly nació y creció en Puerto Prado mientras Recner llegó a Puerto Prado cuando era adolescente después de liberarse del convento donde sus padres lo habían enviado a estudiar.  “Cuando era niño me enviaron a un convento para terminar mis estudios. Pero mientras estuve allí, nunca pude aprender porque siempre me sentí incómodo. Nunca se me permitió salir o ver a mis padres,” explica Recner.  “Finalmente me fui por mi cuenta y encontré a mi tía que pudo llevarme a Nauta donde vivían mis abuelos.”

 

Tras acomodarse a vivir con su familia y había pasado un tiempo, Recner pasó a estudiar un programa de capacitación eléctrica. Tanto Recner como Kelly terminaron en Puerto Prado por diferentes motivos, pero ambos se enorgullecen de su comunidad. Fue por eso que cuando se les ofreció la oportunidad de trabajar con Minga, ambos estaban emocionados por aprender más.

 

Fue increíble para Kelly y Recner aprender sobre la gran variedad de temas que ofrecían los talleres de Minga para – desde conservación ambiental y generación de ingresos hasta detección y prevención de cáncer de seno y cuello uterino, así como temas relacionados con la violencia doméstica, encontrando la información muy valiosa y práctica para sus vidas diarias.

 

“Asistimos a todo tipo de capacitaciones ahora-escuchamos y compartimos la información entre nosotros y con nuestros hijos.  Ahora hay más entendimiento entre nuestra familia y muchas otras familias de la comunidad que participan de las actividades también.”

 

La capacitación que Minga brinda a comunidades como Puerto Prado y a los locales como Kelly y Recner es invaluable. Como comunidades como estas son remotas y los servicios son escasos, traerles este tipo de información a los miembros de la comunidad es una forma efectiva y sostenible de fomentar el desarrollo impulsado por la misma comunidad. “Nuestros derechos y nuestras comunidades son vulnerables y todo lo que tenemos aquí se debe a nuestra propia voluntad y a través de la cooperación comunitaria”, explica la pareja. “Estamos agradecidos por programas como Minga, cuyo objetivo es capacitarnos e informarnos según lo que queremos para nuestras propias vidas.”

 

Mirando hacia el futuro, Kelly y Recner hablan sobre sus sueños para su propio futuro y el de su comunidad. Como objetivos personales, ambos desean continuar aumentando su conocimiento. Y para Puerto Prado, desean continuar compartiendo este conocimiento aprendido con sus vecinos y crecer más unidos como comunidad.

 

“Lo que aprendemos en la capacitación no es sólo información para nosotros, es para toda la comunidad. Ahora estamos más unidos y podemos hablar y resolver nuestros desafíos como comunidad. Eso es lo más importante.”

 

Tú puedes hacer posible que más comunidades viviendo en este lado del mundo se capaciten y empoderen, haciendo hoy una significativa donación a Minga.

 

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** Las donaciones en los Estados Unidos son deducibles de impuestos y pueden ser hechas a través del patrocinador fiscal de Minga Perú, The Resource Foundation.

 

Agradecemos a nuestros socios HelpPeru, The Ashmore Foundation  y a los Amigos de Minga Perú por su apoyo continuo.