Hace 20 años…

 

Esta semana, hace 20 años en Loreto-Perú, nos encontrábamos en la profundidad de la Amazonía peruana, en medio de toda su gloriosa belleza. Ahí conocimos a personas increíbles y fuertes, con muchas ganas de aprender y prosperar. Ellos vivían en comunidades remotas y aisladas, a las que solo se podía llegar por río (en botes, canoas, barcos, etc.), en casas rústicas cuya única fuente de energía era el sol y la única fuente de información era una radio ocasional.

 

Estas personas viajaban largas horas por río o a pie para ir a trabajar. A menudo, sus hijos no podían ir al colegio debido a la larga distancia y, además, estaban altamente expuestos a enfermedades como EDA, malaria, fiebre amarilla y VIH-SIDA. Entre estas personas, también conocimos a miles de mujeres expuestas a la violencia en sus propias casas, sin la fuerza o el apoyo necesarios para defenderse.

 

El 18 de febrero de 1998, soñamos con revertir el problema del aislamiento, brindar información sobre salud, y poner un alto a la violencia doméstica en estas comunidades. A este sueño lo llamamos “Minga Perú”. Nunca imaginamos que, 20 años después, nuestro sueño se haría realidad.

 

Así, nuestro primer paso fue encontrar una manera de brindar a las comunidades la información que tanto necesitaban. En una densa Amazonía peruana donde la gran mayoría de personas no tenían televisión, teléfono, computadora o acceso a internet, la radio parecía ser nuestra única opción. Así fue como el 01 de abril de 1998, emitimos el primer episodio de nuestro programa radial “Bienvenida Salud”, abordando un gran problema de salud que estaba afectando sobremanera a las comunidades: malaria.

 

El 23 de junio de 1998, recibimos la primera carta de un oyente del programa en la que pedía mayor información, y que llegó a nuestras oficinas luego de haber sobrevivido un largo viaje por río. Desde ese día, todos nuestros episodios radiales se basaron en preguntas y temas basados en las cartas de nuestros oyentes.

 

Un tema que resaltaba bastante en estas cartas era la violencia doméstica. Desde que emitimos el primer episodio, nuestro programa radial se volvió tan poderoso entre las mujeres oyentes, que incluso los hombres luego eran vistos rompiendo sus propias radios (su única herramienta de comunicación) en la plaza central de sus comunidades, para que sus esposas no oyeran más el programa.

 

Nunca imaginamos que, 20 años después, estaríamos recibiendo más de 40,000 cartas escritas por oyentes de todas las edades y géneros (todas escritas a mano y muchas contadas con dibujos), y hablando de diferentes temas. Tampoco imaginamos que los hombres de las comunidades dejarían de romper sus radios y, por el contrario, esperarían con ansias escuchar cada nuevo episodio junto a sus esposas e hijos (incluyendo aquellos episodios que hablan sobre violencia doméstica). Tampoco imaginamos que, 20 años después, ¡“Bienvenida Salud” llegaría a ser escuchado por más de 120,000 personas en la Amazonía peruana!

 

A medida que llegaban las cartas de los oyentes, también notamos un hecho en común: muchas de las cartas eran escritas por mujeres que encontraron en un pedazo de papel una voz que podía cruzar ríos, para ayudar a otras comunidades remotas que afrontaban la misma realidad. Estas cartas reflejaban además el deseo de estas mujeres de aprender y cambiar sus vidas para siempre.

 

Rápidamente, se hizo evidente cuán útil podía ser el crear un espacio donde las mujeres pudieran compartir sus experiencias, a la vez que recibir información y capacitación para ser empoderadas. Y así, con el apoyo de las entidades municipales de Loreto, creamos los Talleres de Capacitación para Promotoras Comunitarias.

 

El 06 de marzo de 1999 en la ciudad amazónica de Nauta, realizamos el primero de nuestros talleres. Sin embargo, para las mujeres no fue fácil asistir: cada una tuvo que conseguir autorización de sus esposos, encontrar a alguien que cuide de sus hijos, e incluso vender animales y pedir dinero prestado para cubrir el costo de los pasajes. Si ellas podían hacer todo esto, tendrían que viajar después por largas horas e incluso días por río para llegar al taller. Finalmente, 29 mujeres de 12 comunidades asistieron al primer taller. Ahí, por primera vez, aprendieron sobre autoestima, y aprendieron que eran capaces de hacerse cargo de sus propias vidas y cambiarlas para bien.

 

Durante el primer taller, comenzamos a ver en los ojos de las mujeres un cambio de perspectiva. Al principio, sus ojos reflejaban resignación (“Supongo que así son las cosas y así serán siempre…”). Mientras el taller avanzaba, sus ojos comenzaron a reflejar positivismo (“¿Será posible que yo pueda crear un modo de vivir diferente para mí y para otros?”), y para el final, sus ojos reflejaban un destello de entusiasmo sobre sus nuevas realidades (“¡Soy una persona nueva y más fuerte, y voy a crear una vida para mí y para otros!”).

 

Después del taller, notamos en las mujeres mucho más que un destello en sus ojos. Se pararon además un poco más alto, hablaron con más confianza y miraron de frente a los ojos mientras hablaban.

 

Supimos entonces que teníamos que hacer más talleres.

 

El 12 de marzo de 2001 abrimos un centro de capacitación residencial permanente llamado “Tambo Minga”, ubicado en las profundidades de la Amazonía peruana y mucho más cerca de las comunidades, de manera que fuese más fácil para las mujeres atender a los talleres.

 

Nunca imaginamos que para el 2018, nuestros talleres habrían capacitado y empoderado a más de 1,200 increíbles mujeres de 50 comunidades.

 

Como resultado de los talleres, las mujeres lograron increíbles cosas: desde abandonar a sus abusivos esposos y encontrar un mejor lugar para ellas y sus hijos, hasta crear un negocio sostenible para sus familias elaborando y vendiendo artesanías, tener roles de liderazgo en las entidades municipales presentando proyectos para mejorar las condiciones de vida en sus comunidades, e incluso construir un centro comunitario para cuidar a niños mientras sus padres trabajan y brindar capacitación sobre violencia doméstica a otras mujeres.

 

Después de nuestro primer año haciendo talleres, las mujeres comenzaron a preguntar sobre cómo podían generar ingresos y asegurar la sostenibilidad para sus familias y comunidades. También expresaron un gran interés en conservar los recursos naturales de su amada Amazonía. Así, en respuesta, comenzamos a crear los Proyectos Productivos para Generación de Ingresos y Gestión de Recursos Naturales.

 

Con estos proyectos, mujeres y familias aprendieron a hacer pequeñas chacras forestales y piscigranjas, usando los recursos naturales de forma sostenible, para luego usar lo producido (frutas, vegetales, madera, pescado) para consumo propio o para venta, y comprar con el dinero obtenido cosas necesarias para el hogar, como medicina y útiles escolares.

 

A la fecha, más de 250 familias están generando ingresos de sus proyectos eco-amigables.

 

Al escuchar sobre el trabajo transformativo de Minga y emocionados por compartirlo con sus invitados, National Geographic – Lindblad Expeditions (NG-LEX) decidieron incorporar paradas regulares en varias comunidades donde Minga opera. El 26 de junio de 2013, el primer bote de NG-LEX llegó a la comunidad de San Francisco para conocer a sus asombrados y orgullosos habitantes.

 

Durante varios años, los habitantes de San Francisco (como muchos de los habitantes de comunidades similares que viven junto al río) habían visto pasar por su comunidad barcos similares llenos de luces, música y sonidos de celebración. A menudo se preguntaban quiénes viajaban y qué sucedía en esos barcos. Ellos nunca soñaron con que cualquiera de esos barcos estaría interesado en detenerse en su comunidad para aprender sobre sus vidas o su trabajo. Lo que es más importante, las mujeres de esas comunidades nunca imaginaron que ellas (y no los hombres) serían las que harían exposiciones para los invitados de los barcos.

 

En 2018, 45 barcos de NG-LEX van a parar en estas comunidades para conectar con las mujeres y aprender sobre sus vidas y su trabajo.

 

Finalmente y más recientemente, después de haber sido testigos del increíble cambio social en la Amazonía peruana (equidad de género mejorada, disminución de la violencia doméstica, mejora de la salud, mayor participación cívica, mayor seguridad económica, disminución del embarazo adolescente, etc.), queríamos compartir lo que aprendimos de nuestro trabajo para ayudar a fortalecer a otras organizaciones sociales en toda América Latina y el Caribe. Fue así como creamos nuestro programa de Fortalecimiento Institucional en Comunicación Estratégica “FICE”.

 

Entre 2014 y 2016, con el apoyo de la Fundación Interamericana, realizamos exitosamente nuestro primer programa piloto de capacitación de FICE para 26 organizaciones de la República Dominicana y Perú. Desde su creación, FICE se ha utilizado para fortalecer a más de 109 organizaciones sociales y redes en 8 países.

 

Hace 20 años, nunca soñamos que lo que aprendimos de nuestro trabajo en las comunidades aisladas de la Amazonía peruana se utilizaría también para crear un asombroso cambio social en toda América Latina y el Caribe.

 

Ahora, cuando miramos hacia atrás en nuestro sueño de “Minga Perú” de hace 20 años y pensamos en cada carta recibida, cada programa de radio emitido, cada taller de “Tambo Minga” y cada visita a las comunidades amazónicas, nos sentimos increíblemente agradecidos.

 

Estamos agradecidos principalmente con todas las increíbles promotoras comunitarias, quienes siempre han sido y siempre serán nuestra inspiración. Una y otra vez haciendo frente a las adversidades, hemos visto su fortaleza, coraje y sabiduría, crear muchos cambios positivos en sus comunidades.

 

También estamos agradecidos con nuestros muchos voluntarios, donantes, expertos, organizaciones, y con todas las personas que nos han dado su apoyo de diferentes maneras, ya que sin ustedes estos 20 años no hubiesen sido posibles.

 

Tú también puedes celebrar nuestro trabajo, apoyando a Minga y haciendo una donación hoy.

 

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